Santo Tomás, Apóstol (3
de jul) (Id=456)
[col][lect][ofre][pref][com][despcom]
Te alabaré y te daré gracias siempre,
porque tú eres mi salvador, Señor mío y Dios mío.
Deus meus es tu, et confitebor tibi: Deus meus es tu, et exaltabo te; confitebor tibi, quoniam factus est mihi
in salutem.
Oración Colecta
Oremos:
Padre todopoderoso, tú que concediste a santo Tomás reconocer a Cristo como su
Señor y su Dios; por intercesión de este apóstol, haz que crezcamos en la fe,
para que creyendo firmemente en tu Hijo Jesucristo podamos participar de su
vida divina.
El, que vive y reina contigo...
Amén.
Ustedes han sido edificados sobre el cimiento de los apóstoles
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios
2, 19-22
Hermanos: Ya no son extranjeros o
huéspedes, sino conciudadanos de los que forman el pueblo de Dios: son familia
de Dios, edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas siendo el
mismo Cristo Jesús la piedra fundamental, en quien todo el edificio, bien
trabado, va creciendo hasta formar un templo consagrado al Señor, y en quien
ustedes van formado conjuntamente parte de la construcción, hasta llegar a ser,
por medio del Espíritu, morada de Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Sal 116, 1.2
Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio.
Euntes in mundum universum,
predicate Evangelium.
Alaben al Señor todas las naciones,
aclámenlo todos los pueblos.
Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio.
Euntes in mundum universum,
predicate Evangelium.
Grande es su amor por nosotros, y la
fidelidad del Señor dura por siempre.
Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio.
Euntes in mundum universum,
predicate Evangelium.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, Aleluya.
Tomás, tú crees porque me has visto, dice el Señor; dichosos los que crean sin
haberme visto.
Quia vidiste me, Thoma, credidisti, dicit Dominus; beati qui non viderunt
et crediderunt.
Aleluya.
¡Señor mío y Dios mío!
† Lectura del santo Evangelio según san Juan
20, 24-29
Gloria a ti, Señor.
Tomás, uno del grupo de los Doce, a quien
llamaban el Gemelo, no estaba con ellos cuando se les apareció Jesús. Le
dijeron, pues, los otros discípulos:
"Hemos visto al Señor".
Tomás les contestó:
"Si no veo las señales dejadas en sus manos por los clavos y si no meto mi
dedo en ellas, si no meto mi mano en la herida abierta en su costado, no lo
creeré".
Ocho días después, se encontraban de nuevo reunidos en casa todos los
discípulos de Jesús. Estaba también Tomás. Aunque las puertas estaban cerradas,
Jesús se presentó en medio de ellos y les dijo:
"La paz esté con ustedes".
Después dijo a Tomás:
"Acerca tu dedo y comprueba mis manos; acerca tu mano y métela en mi
costado. Y no seas incrédulo, sino creyente".
Tomás respondió:
"¡Señor mío y Dios mío!"
Jesús añadió:
"¿Has creído porque me has visto? Dichosos los que han creído sin haber
visto".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Celebrante:
Oremos, hermanos y hermanas, a Dios Padre misericordioso, que ha querido que
fuésemos edificados en la solidez de la fe por las enseñanzas de los santos
apóstoles.
(Respondemos a cada petición: Escúchanos, Señor).
Para que la Iglesia conserve sin alterar en
todo el mundo la enseñanza que recibió en sus orígenes por medio de la
predicación apostólica y la transmita con fidelidad de generación en
generación, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que no dejen de nacer en todo el mundo
Iglesias que, como retoño legítimo de las primeras comunidades fundadas por los
apóstoles, se alimenten de la palabra que ellos anunciaron, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que quienes hoy, a ejemplo de los
apóstoles, sufren persecución por causa del nombre de Cristo, sean semilla de
una nueva primavera cristiana en nuestros días, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que el Señor, que iluminó todo el
universo por medio de los escritos de los apóstoles, nos ilumine y nos dé
fuerza con la claridad del Evangelio, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Celebrante:
Señor, que con tu poder confirmaste el testimonio valiente de los apóstoles,
escucha la oración de tu Iglesia y llénala de la fuerza y sabiduría del
Espíritu, para que sea, también hoy, mensajera de tu Evangelio en el mundo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Acepta, Señor, el sacrificio de alabanza que
vamos a ofrecerte en esta festividad de santo Tomás, apóstol, y conserva en
nosotros los dones de tu redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Los apóstoles, pastores del pueblo de Dios
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber
y salvación, darte gracias siempre en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios
todopoderoso, Pastor eterno.
Porque no abandonas a tu rebaño, sino que lo cuidas continuamente por medio de
los santos apóstoles, para que sea gobernado por aquellos mismos pastores que
le diste como vicarios de tu Hijo.
Por eso,
con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos
sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]
Acerca tu mano, toca las cicatrices
dejadas por los clavos, y no seas incrédulo, sino creyente.
Mitte manum tuam,
et cognosce loca
clavorum: et noli esse incredulus, sed fidelis.
Oración
después de la Comunión
Oremos:
Padre misericordioso, que nos has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu
Hijo; haz que, junto con el apóstol Tomás, reconozcamos en Cristo a nuestro
Señor y a nuestro Dios y demos testimonio con la vida de lo que creemos por
Por Jesucristo
Amén
.